Sergio Enriquez – El Servicio Apostolico

Apostol: Sergio Enriquez

Apostol Sergio Enriquez

El Servicio Apostólico

El Señor Jesucristo vino a la tierra para servir y no para ser servido. Esta es la función que nosotros debemos imitar, ya que Él dijo que las mismas cosas que Él hiciera, nosotros haríamos.

La función primaria del apóstol en el servicio es equiparle para que usted pueda edificar a otros. Una de las maneras en que un apóstol puede servir al pueblo es a través del “atar y desatar en la tierra para que así sea atado y desatado en los cielos”. Dicha práctica permite que usted, como pueblo, también tenga la capacidad de atar y desatar. Pero, ¿cuáles son esas cosas que debemos atar y desatar?


Entendiendo el Servicio Apostólico

Muchas veces hemos aprendido sobre el fluir apostólico, pero es necesario entender lo que verdaderamente es el servicio apostólico. Algunos sirven a la gente y otros se sirven de la gente. El apóstol, al igual que los llamados, tiene que servir.

Cita Bíblica

LBA Mateo 20:26-28:
«No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera entre vosotros llegar a ser grande, será vuestro servidor; 27 y el que quiera entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo; 28 así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.»

Jesus mismo vino a la tierra para servir. Lavó los pies a los discípulos para enseñarles que debían servirse mutuamente. Su servicio fue tan grande que llegó a morir. Quien quiere ser grande, debe aprender a servir primeramente a Cristo y a su prójimo.


La Función de los Apóstoles

Los Apóstoles y el Ministerio

Los apóstoles deben saber servir. Esto implica conocer el ministerio que han recibido, enfocándose en el ministerio de la oración y de la palabra. No solo deben comprender su propio servicio, sino también el de los demás miembros del grupo.

Cita Bíblica

Hechos 6:3 y 4:
«Por tanto, hermanos, escoged de entre vosotros siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes podamos encargar esta tarea. Y nosotros nos entregaremos a la oración y al ministerio de la palabra.»

El servicio de los apóstoles es para las ovejas del cuerpo, y para servirlas deben suceder dos cosas:

  1. Recibir la autoridad de Dios para hacerlo.
  2. Dar la autoridad de guiar nuestra vida.

Esta autoridad debe ser utilizada para edificar, no para ofender o para obtener bienes personales.

Cita Bíblica

LBA Mateo 16:19:
«Yo te daré las llaves del reino de los cielos; y lo que ates en la tierra, será atado en los cielos; y lo que desates en la tierra, será desatado en los cielos.»

Antes de recibir las llaves del cielo, Pedro tuvo una revelación. A quien Dios le da revelación, Dios le da las llaves y autoridad para atar y desatar. Lo que el apóstol ate en la tierra será atado en los cielos; lo que desate, será desatado.


La Iglesia Apostólica

Dentro de las descripciones de trabajo, un apóstol tiene que abrir y cerrar.

Cita Bíblica

LBA Mateo 18:18-20:
«En verdad os digo: todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. 19 Además os digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.»

Habla específicamente de una Iglesia bajo la Ministración apostólica. Un apóstol puede orar solo y cambiar diversas cosas, pero los miembros de una iglesia deben estar en grupo para lograrlo. Es esencial tener una cobertura apostólica.


El Poder de la Palabra

Los ministros han recibido autoridad, y según la Biblia, hemos recibido el poder de la vida y la muerte en nuestra boca. Todo lo que se declare a través de proclamas o decretos, así será hecho.

Reflexión

Es vital aprender a no decretar maldiciones. La Biblia dice: «No hablarás mal de tu gobernante, ni maldecirás al príncipe de tu pueblo.» Todo gobierno debe ser respetado, ya que es delegado por Dios.

La manera de hablar es crucial, ya que en nuestra boca está el poder de la vida y de la muerte. Estas palabras se hacen realidad cuando las ponemos en práctica.

Pregunta Reflexiva

¿Qué cosas debemos atar y desatar y qué cosas debemos abrir y cerrar?

Lo que atemos o desatemos en la tierra impacta los ambientes celestiales y terrestres. Es necesario conocer ciertas ataduras que pueden romperse únicamente bajo cobertura apostólica.


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