Pastor Otoniel Font – Te bendecire y Te Multiplicare

El Llamado a la Libertad: Reflexiones de un Pastor

Pastor: Otoniel Font – www.otonielfont.com


La Esclavitud del Pueblo de Israel

Cuando faraón se olvidó de José, comenzó a tener miedo del pueblo de Israel y empezaron a hacer del pueblo de Israel esclavos. Dice la palabra que faraón puso a las parteras de Egipto a averiguar el sexo de las criaturas. Si eran niños, debían matarlos; si eran niñas, debían dejar que vivieran. Sin embargo, las parteras no hicieron caso a la instrucción y permitieron que los niños vivieran, diciendo a Faraón que las mujeres israelitas eran muy fuertes y que cuando llegaban a ayudarles en el parto, las mujeres ya habían dado a luz.


La Promesa a Abraham

Hebreos 6:13-14
«Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo, diciendo: De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente.»

Dios le hace a Abraham un juramento dividido en dos partes: bendición abundante y multiplicación. Vamos a ver en Éxodo 1 y Éxodo 5 cómo la promesa que Dios dio a Abraham se estaba cumpliendo.

  • En Éxodo 1, mientras más los oprimían, más se multiplicaban.
  • Dios había prometido a Abraham dos cosas: bendición y multiplicación.

Egipto no pudo detener que Dios cumpliera su juramento de multiplicarlo. Sin embargo, el pueblo de Dios se estaba multiplicando como esclavo. Dios cumple su palabra.


Enfrentamiento con Faraón

Éxodo 5:1-15
Después, Moisés y Aarón entraron a la presencia de Faraón y le dijeron: «Jehová, el Dios de Israel dice así: Deja ir a mi pueblo a celebrarme fiesta en el desierto.» Faraón respondió: «¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel.»

Moisés y Aarón insistieron en que era el Dios de los hebreos quien los había encontrado. A pesar de la arrogancia de Faraón, el pueblo de Dios seguía multiplicándose y produciendo.


La Estrategia de Faraón

Piensa por un momento: Faraón logró poner al pueblo de Dios de rodillas. El pueblo de Israel, que era grande y multiplicado, fue quebrantado en su mente y espíritu.

Cuando vas a un circo y ves a un elefante o un león haciendo cosas para lo cual no fueron creados, esto se debe a que el entrenador logró quebrantar su mente y espíritu. El sistema del mundo también busca hacer esto, doblegarte de rodillas.

El sistema oprime no físicamente, sino que busca quebrantar tu mente y espíritu.


La Prosperidad Egipcia y la Unción de Dios

El pueblo de Egipto prosperó gracias a los hijos de Dios. Guatemala también prospera no por el mundo, sino por los hijos de Dios. Dios nos dio el poder para hacer riquezas.

Egipto prosperó cuando José fue puesto en la posición correcta. Faraón se dio cuenta de que estaban prosperando por causa de la unción de José. Esto muestra que el mundo prospera cuando pone a los hijos de Dios en posiciones de influencia.

En Éxodo 5, vemos al pueblo de Dios multiplicado pero esclavo, produciendo mientras que Faraón quebrantó su corazón y mente.


Las Señales de Esclavitud

Hay tres cosas que demuestran que un hombre es esclavo:

  1. No quiero oír más la Palabra de Dios.
    Faraón opresor logró que el pueblo no quisiera escuchar a Moisés.

  2. Pierde todo deseo de sacrificar y adorar a Dios.
    Faraón hizo que el pueblo se cansara y ya no quisiera adorar a Dios.

  3. Echarle la culpa a Dios del problema.
    Cuando el pueblo salió de hablar con Faraón, fueron a buscar a Moisés, pensando que la iglesia les imponía cargas.


Un Propósito Mayor

El sistema no puede quedarse con lo que Dios te dio. Cuando el pueblo salió de Egipto, lo hizo con plata y oro. Todo lo que Egipto le había dado a Israel, era en realidad de Israel, pues Egipto prosperó por el pueblo de Dios.

Cuando Dios se prepara para libertarte, el mundo tendrá que devolverte. La Biblia dice que Jehová va a sacarte con mano fuerte delante de Faraón.

No dejes que el problema se meta tanto en tu corazón y mente que te doblegue. Cuando más problemas hay, es cuando más debemos buscar a Dios, adorar y dar sacrificios.


Conclusión

Este es un mensaje que recordarás por el resto de tus días: cuando no tengas ganas de adorar a Dios o hacer sacrificios, el problema está siendo muy grande en tu vida. La iglesia no te pone cargas pesadas; el mundo sí.

Dios te va a multiplicar y te va a bendecir.

Pastor: Otoniel Font – www.otonielfont.com

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