Otoniel Font – El Camino Hacia El Dominio
La Importancia del Dominio Personal en la Fe
Introducción
Pastor Otoniel Font – www.cashluna.org
Toma conciencia de que una persona puede marcar grandes cambios. Para tener dominio, tienes que fructificar, multiplicarte y llenar la Tierra.
En Génesis 1:28 leemos: «Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla…» Desde el inicio del tiempo, la intención de Dios era que el hombre tuviera dominio de sí mismo y autoridad sobre todo lo creado.
Mensaje de Dominio
Nuestras iglesias en el mundo entero se han movido a un mensaje de dominio sobre la pobreza, enfermedad y cualquier circunstancia. La guerra espiritual para lograrlo es un proceso donde la bendición se da en cinco etapas:
- Fructificar
- Multiplicarse
- Llenar la Tierra
- Sojuzgarla
- Señorear
No tienes derecho a dominar sobre algo que no ha fructificado y no has sojuzgado.
Fructificar y Multiplicar
La primera etapa para tener dominio es fructificar, y para ello debemos tener comunión. Cuando Adán pierde la comunicación, pierde el dominio. En Juan 15 dice: «Separados de mí, nada podéis hacer».
Para prosperar como árboles plantados, debe haber comunión. En el Nuevo Testamento, se habla del fruto del Espíritu, pero no podemos hacerlo sin esta conexión. Por encima del dominio, el hombre debe buscar la comunión.
Etapa de Multiplicación
La segunda etapa es multiplicar. Un árbol crece hasta cierto nivel y después de alcanzar su altura ideal, se multiplica. Lo mismo sucede con el ser humano; primero debe crecer, producir semilla y multiplicarse.
En Génesis 1:29, Dios dice: «He aquí que os he dado toda planta que da semilla…» La primera autoridad que Dios le da al hombre es sobre la semilla.
Hay dos semillas en las que Dios te ha dado autoridad:
- La semilla de la Palabra: Cuando Jesús habla sobre la parábola del sembrador, lo primero que compara es la semilla con la Palabra.
- La semilla del dinero: «El que da semilla al que siembra y pan al que come.»
Los problemas multiplicados en tu vida a menudo se deben a dos errores:
- No has usado bien la Palabra.
- No has usado bien tu dinero.
Por ejemplo, en Puerto Rico, vemos cómo las personas malgastan su dinero en cosas superficiales mientras descuidan lo esencial, como la educación de sus hijos.
Llenar la Tierra
Este principio puede resumirse en la frase: «uno puede hacer la diferencia». Génesis 6 dice que el hombre se multiplicó en la Tierra, y que Noé halló gracia.
Glorifica al Señor porque en tu familia, tú puedes ser quien cambie la historia para bien.
Sin embargo, pocos cristianos han entendido este principio. El mundo lo ha comprendido y aplicado muy bien, como lo evidencian la expansión de cadenas como McDonald’s.
Consciencia Mundial
Es necesario tener conciencia mundial y pensar que somos capaces de hacer la diferencia. Por ejemplo, siempre debemos ser cuidadosos con lo que decimos porque lo que puede ser bien entendido en un lugar puede ser ofensivo en otro.
Cuando uno entiende la trascendencia de su vida, todo cambia. Eso era lo que Dios quería con Adán.
Someter el Espíritu, la Mente y el Cuerpo
Sojuzgar es el eslabón perdido en todas las cosas que Dios quiere que alcances.
Someter para poder dominar, reinar y obtener respeto. Dios le dijo a Adán que debía someter tres cosas:
- Las aves del cielo: Representan los pensamientos que vienen a tu mente.
- Los peces: Representan lo que está en tu interior.
- Las bestias de la tierra: Representan tus instintos carnales.
Adán podía someter todo porque fue creado a imagen y semejanza de Dios.
La Autoridad en la Liberación
Existen dos maneras de liberar a un endemoniado:
- Por libertad: Luchas hasta que uno de los dos se cansa.
- Por autoridad: Como Jesús, que llegaba y el endemoniado se tiraba al suelo, reconociendo la autoridad.
Nadie había visto a Dios hasta que te vieron a ti. Todo se sometía a Adán porque manifestaba la imagen de Dios.
El Temor No es la Solución
Génesis 9:1-2 dice: «Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra.»
Cuando Dios da una segunda oportunidad para llenar la Tierra, no puede ofrecer las mismas bendiciones de sojuzgar y dominar. Entonces, se domina a las bestias por miedo.
Una cosa es que tus hijos y tu esposa se sometan por miedo y otra cosa es que lo hagan por autoridad. La segunda opción ofrece paz y tranquilidad.
Someterse para Dominar
No puede haber personas que no se sometan. Aunque no es fácil, aprende a tomar autoridad sobre ti.
Imita el caso de Abraham que pudo someterse a un rey después de su gran victoria. Su primera prueba fue diezmar a Melquisedec, y lo eligió por una buena razón.
Hoy, debes encontrar un hombre de Dios que te ayude a valorarte como heredero del Reino.
Cuando necesitas la correcta imagen de Dios, todo se someterá a ti. Jesús, antes de nada, se sometió a la autoridad en la Tierra y permitió que Juan lo bautizara.
Conclusión
Para poder someter y compartir, debemos encontrar una Palabra de revelación sobre quién somos en Cristo Jesús.
Recuerda: Si no cambias la imagen que Dios ha puesto en tu vida, tendrás que someter todo por miedo. Cuando llegas a tu iglesia, todos deben saber que eres el jefe sin tener que decirlo.
No pretendas reinar sobre cosas que no has fructificado y multiplicado. Busca la imagen correcta que el Señor tiene de ti y no permits que nadie la cambie. ¡Reconoce a tu Dios para poder dominar cuanto sea necesario!
