Cash Luna - Escoge lo Correcto
Fecha lunes, 05 de marzo a las 17:51:51
Tema Reflexiones


cash luna  Pastor Cash Luna - www.cahluna.org

Escoger es algo natural y rutinario. Lo hacemos a cada momento y muchas veces sin darnos cuenta. Al levantarnos seleccionamos nuestra ropa, lo que desayunaremos, la ruta que tomaremos y lo que haremos durante el día. Yo me tomo el tiempo para escoger mi corbata. Es algo sencillo pero para mí es una decisión que requiere atención. Luego, mi esposa pacientemente me ayuda a ordenar el desorden de corbatas que dejo en el armario. Ella es paciente conmigo. Justo por eso, Dios la puso en mi camino para que yo la escogiera, porque Sonia es la persona ideal para mi.

cash lunaPrecisamente tenemos tres decisiones muy importantes en la vida: a lo que nos dedicaremos, con quién viviremos y a dónde iremos después de nuestra existencia en la Tierra. Cuando me hicieron el test de aptitudes antes de entrar a la universidad, me pusieron en una situación difícil porque la orientadora me dijo: “Puede estudiar y dedicarse a lo que desee”. Hubiera sido mejor que me diera dos o tres opciones como sucedió con mis compañeros, pero en mi caso, el Señor me dio aptitudes para desarrollarme en el área que quisiera y eso me enfrentaba a un proceso complicado de decisión. En el caso de buscar a mi compañera, fue diferente porque el Señor hizo que Sonia llegara a la iglesia y que yo la viera para ofrecerle los dos únicos asientos que estaban disponibles, uno para ella y el otro para su mejor amiga que la acompañaba. Estoy seguro que Él pensó: “Como para Cash es difícil tomar esta decisión, le facilitaré las cosas”. Y así fue porque, de hecho, no puedo recordar lo que el Pastor predicó ese domingo, ya que estaba concentrado en la bendición que Dios había puesto a mi lado, es decir, Sonia había robado mi atención.

Jesús aprendió a escoger
Isaías 7:14-15 profetizó: Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel. Comerá mantequilla y miel, hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno.

Escoger es parte de lo que nos da conocimiento y sabiduría, porque en el proceso de aprender a seleccionar, debemos desarrollar nuestra atención y capacidad de escuchar al Señor. Isaías dice que Jesús aprendería a escoger a través de la comida, justo como deberíamos hacerlo nosotros, para no arrepentirnos de lo que hemos comido durante toda la vida. Recordemos que la Palabra dice que la comida es sangre y la sangre es vida.

Así que Jesús conforme crecía, aprendía a escoger entre lo bueno y lo malo. Seguramente hubo momentos cuando escogió la mantequilla, pero luego se quedó con la miel, porque a seleccionar se aprende con la experiencia de tener varias opciones y tomar una. Al hacerlo una y otra vez, vamos ampliando nuestro criterio y somos más exigentes con lo que decidimos. Cuando Sonia y yo nos escogimos mutuamente, un amigo me decía que yo necesitaba buscar una mujer para el gran ministerio que formaría, pero le dije que yo necesitaba una mujer para mi, que me respaldara y apoyara mi llamado. Y Sonia era la persona ideal para formar mi hogar, ser la madre de mis hijos y compartir mi vida. Al final, cuando estamos en casa, no somos el pastor y la pastora Luna, somos Cash y Sonia y nos complementamos. Además, es hermosa y es una excelente predicadora e intercesora, ¿qué más puedo pedir? Gracias a Dios la escogía a ella. Ahora los jóvenes desean escoger con quien “quieren” vivir, pero no con quien “pueden” vivir. Quieren relacionarse con el más guapo o la más linda, quieren lucir a la pareja como si fuera una marca o un trofeo y luego descubren que no es la mejor elección porque son incompatibles de muchas formas. Justo es lo que sucede con los artistas y famosos que se casan y se divorcian varias veces, porque la belleza física no es todo en la vida. Desde pequeño, Jesús aprendió a escoger y nos enseña a hacerlo.

Entre lo muchísimo mejor y lo más necesario

Filipenses 1:21-24 enseña: Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.

Pablo nos cuenta que se encontraba en una encrucijada, definitivamente disfrutar de la presencia de Dios en el cielo es mucho mejor que estar sufriendo en la Tierra, pero lo necesario debe ser la prioridad. ¿Cuántas veces nos vemos frente a dos opciones y sabemos que debemos decidirnos por lo necesario aunque no sea lo más cómodo o atractivo? Por ejemplo, cuando vamos de compras, vemos cosas muy lindas pero que no necesitamos, así que debemos concentrarnos en comprar aquello que será de utilidad. Me encanta el chocolate y lo como cuando puedo, pero cuando quiero compartirle a Sonia, ella no acepta porque dice: “¿Para qué probar algo que no podré comer porque es malo para mi salud?” Su decisión es sabia, ya que elige privarse del gusto de saborear algo rico, porque es necesario evitar la tentación de probarlo y no poder dejarlo. Nuestras decisiones deben ser de beneficio para muchos, de lo contrario no son la mejor opción. Claro que es difícil, Pablo hubiera deseado morir para ir pronto al lado del Padre, pero trabajar en Su obra era la elección correcta, ya que era lo necesario. Hay que aprender a escoger lo necesario.

La buena parte
Lucas10:41-42 relata: Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

En el ejemplo que Jesús nos da sobre Marta y María, también vemos que había que escoger lo necesario, la buena parte, que en ese momento era escuchar al Maestro. Marta hacía la cena, es decir que se ocupaba de algo divertido que incluso es terapéutico, pero Jesús le dijo que se afanaba en muchas cosas, es decir, estaba concentrada en sus pensamientos, en sus dificultades, lo que había en su mente era ansiedad y molestia. Lo mismo sucede ahora entre dos personas que asisten a la misma iglesia y son enseñados por el mismo pastor, pero toman decisiones de forma diferente.

Es importante tomar en cuenta que el estado de ánimo influye en lo que escoges. Siempre aconsejo a las personas no tomar decisiones cuando se sienten tristes, enojados o ansiosos. Lo mejor es buscar la paz y tranquilidad para poder decidir sobre algo. La Palabra nos advierte que los bienes adquiridos con prisa no resultan bien. Hay que tomarse el tiempo para decidir, ya que la ansiedad no es buena consejera. Cuando estoy a punto de salir de la oficina y alguien se me acerca para que decida sobre algo, yo le digo que debo pensarlo. Hay que esperar el momento apropiado para tomar decisiones. ¡Yuju! Reflexiona antes de decidir algo, para no dejarte influenciar por tu estado de ánimo.

Cierta vez, nuestra fecha de aniversario coincidió con un viaje al extranjero porque nos habían invitado a predicar, así que en el país donde estábamos, fuimos a un centro comercial muy bonito y vi que a mi esposa le encantó un par de zapatos, entonces le dije que se los compraría como regalo de aniversario. Ella también quiso el bolso y los accesorios porque una par de zapatos sin todo lo demás, no es nada. Yo estaba muy contento y le dije que se comprara lo que quería. Un tiempo después, al revisar lo que debía pagar en la tarjeta de crédito, me di cuenta ¡que no había sido una buena decisión! Pero ya estaba hecho y aprendí la valiosa lección de no dejarme llevar por mis impulsos. No tomes decisiones cuando te encuentras afectado por tu estado de ánimo, hacerlo es peligroso y puede llevarte incluso al pecado y a comprometer tus valores. María escogió la mejor parte porque no estaba afanada y tú también debes escoger lo mejor, estar junto al Maestro y escucharle.

Escoger lo correcto
Génesis 13:8-12 narra: Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda. Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra. Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro. Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma.

Cuando Abram le dio a escoger a Lot el lugar donde se establecería, este escogió la llanura. Parece una decisión inteligente porque era la región más fértil, cómoda y bonita, pero también era el área cercana a Sodoma, la ciudad que se había perdido por el pecado. Al verlo de esa forma, quizá no fue la decisión más acertada porque estaba poniendo en riesgo a su familia. Y de hecho, al llegar el día del juicio de la ciudad, la esposa se convirtió en estatua de sal por voltear a ver el lugar donde dejaba lo que codiciaba.

No te arriesgues a escoger lo que puede llevarte a la perdición porque es lo más atractivo o agradable. Los padres no deben dejar de educar a sus hijos y exponerlos a los peligros del mundo porque desean evitar sentirse rechazados cuando el hijo les dice: “No seas anticuado, solo es un cigarro”. Esa es la presión más grande que deben enfrentar porque los jóvenes manipulan con tal de salirse con la suya y los padres deben soportar el rechazo y educar en valores a sus hijos, aunque a ellos les moleste. No establezcas tu hogar en la llanura, donde tu familia corre peligro. Es tiempo de levantar la moral en nuestras casas y oficinas. Toma la decisión correcta y lleva a los tuyos a los pies del Señor. Aleja de tu familia esa película o libro que no es conveniente porque tu casa debe ser lugar de luz, no de tinieblas. No pierdas tu autoridad, establece las reglas claras, porque si tu hijo se encuentra con el pecado por rebelión deberá enfrentar las consecuencias, pero será diferente si eres tú quien le abre la puerta. Lot escogió lo cómodo, pero no lo correcto. De esta forma nos enseñó a ser precavidos y juiciosos para tomar decisiones.

Hebreos 11:23-27 explica: Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque le vieron niño hermoso, y no temieron el decreto del rey. Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón. Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.

Por el contrario, Moisés escogió el vituperio de ser llamado esclavo, antes que los placeres en el palacio de Faraón. Es mejor que te digan anticuado que pícaro, es preferible que te digan mojigata a mujer fácil. Si te enamoras de alguien sin temor de Dios, frena ese sentimiento, es mejor casarte tarde que escoger a la persona equivocada por precipitarte. Podemos escoger el camino del bien y no del mal, decídete por el bien.

Pedir a Dios y escoger a Dios es diferente
Deuteronomio 30:19-20 dice: A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.

Los cielos son testigo de lo que escogemos. Dios nos ha dado la capacidad de escoger y desea que nos dejemos convencer por la vida y la bendición. Sus pensamientos son de bien, pero tú debes hacer tu parte, empezando por escoger lo correcto y obrar según Sus mandatos.

Salmo 119:26-30 relata: Te he manifestado mis caminos, y me has respondido; Enséñame tus estatutos. Hazme entender el camino de tus mandamientos, Para que medite en tus maravillas. Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra. Aparta de mí el camino de la mentira, Y en tu misericordia concédeme tu ley. Escogí el camino de la verdad; He puesto tus juicios delante de mí.

David primero le pidió a Dios sabiduría y sustento en la Palabra para saber escoger y alejarse del mal, pero luego le asegura que ha escogido el camino de la verdad y ha decidido respetar Su ley. Eso es lo que debemos hacer, primero pedirle a Dios, pero luego escogerlo a Él. Siempre habrá dos caminos para elegir: el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, la luz y las tinieblas, la bendición y la maldición. Pídele sabiduría y reposo al Señor para aprender a seleccionar lo mejor. No te dejes dominar por la ansiedad, la angustia y el afán de alcanzar todo rápidamente, porque dice la Palabra que es mejor lo poco del justo que lo mucho del impío. La paciencia es siempre la mejor elección. Escoge ser constante en el Señor, escoge ser radical y definido para Cristo, si te rechazan por algo, que sea porque decidiste hacer lo correcto.

Confirma al Señor que estás claramente definido, que solamente le servirás a Él y que le escoges por encima de todo lo demás, porque Él te ha escogido a ti. Al hacerlo, te aseguro que Él te enseñará a tomar decisiones como es debido, no como el mundo lo hace. No temas, si escoges la mejor parte, si le entregas tus anhelos y momentos de incertidumbre, se cumplirá Su promesa y te irá bien.





Este artículo proviene de Reflexiones - SaciaTuSed.com
http://www.saciatused.com/aguaviva

La direcci#243;n de esta noticia es:
http://www.saciatused.com/aguaviva/modules.php?name=News&file=article&sid=507