Atribulados en Todo, Mas No Angustiados
La Respuesta a las Adversidades
“… estamos atribulados en todo, más no angustiados; en apuros, más no desesperados”. 2 Corintios 4:8, 9
Una Medida de Nuestra Madurez Espiritual
Una medida de nuestra madurez espiritual es la manera como respondemos cuando las cosas salen mal.
¿Cómo Actuamos Ante las Dificultades?
- Si nos desesperamos,
- Dudamos de la existencia de Dios,
- O nos desquitamos con una persona inocente,
quiere decir que necesitamos crecer.
La Historia del Explorador
Un explorador se encontraba en una expedición en el norte de Canadá cuando se rompió una pieza crucial del equipo de cartografía.
Así que tuvo que regresar.
Un Giro Inesperado
Posteriormente, unos ladrones robaron la mayoría de sus suministros. El explorador respondió de una forma inesperada. Escribió en su diario:
“Puesto que los atracadores habían aligerado mi carga material… esta parte del viaje fue la más fácil y agradable de todas las que había experimentado desde que dejé el campamento”.
El Apóstol Pablo en la Oposición
En el primer siglo, cuando el apóstol Pablo viajaba de ciudad en ciudad proclamando el evangelio, encontró oposición y situaciones desesperantes (2 Corintios 4:8-10 – 2 Corintios 11:23-33).
Una y otra vez, encontró ayuda y esperanza cuando acudía al Señor.
Reflexiones Personales
¿Y tú?
- ¿Cómo respondiste la última vez que algo salió mal?
- ¿Te desmoronaste?
Si fue así, necesitas pedir a Dios paciencia y una perspectiva positiva para manejar los reveses de la vida de una manera cristiana y madura (Santiago 1:2-5).
Contigo en los Momentos Difíciles
Cuando las cosas salen mal, pídeles a Dios fortaleza y sabiduría.
Luego, dale gracias por obrar para aumentar tu fe.
¡Los tiempos difíciles enseñan a confiar!
Amén.
Dios Te Bendiga.

