Buscando Un Valiente – Pablo Barragan
La Lección de los Tres Valientes
Por: Pablo Barragan – www.Bendicion.net
Cita bíblica
1 de Crónicas 11:15-19 | San Mateo 11:12
La Hazaña de David
DAVID se había ganado el favor y la admiración de todo el pueblo de Israel con la hazaña que todos conocemos: vencer al gigante del ejército de los filisteos llamado Goliat, con tan solo una onda y piedra en la mano. Cuando huía por salvar su vida, dice la Biblia que huyó a un refugio (cueva) en Adullam, donde se encontraba refugiado.
David tenía hombres valerosos, y la narración indica que eran 30 hombres valientes, pero de esos 30 sobresalían 3 hombres. Tres varones que prefiero no dar sus nombres por una buena razón. La idea es que eran valientes, que respetaban y admiraban tanto a David, porque conocían su entrega por su pueblo.
Un Deseo Especial
Dice la Biblia que un día David tuvo un “deseo” (repito, un deseo). No era una necesidad en ese momento; era tan solo un deseo: “un poco de agua del pozo de Belén”. Pero… ¿a quién se le ocurre querer agua precisamente de un pozo que se encuentra en una ciudad rodeada de soldados dispuestos a matar al que intente entrar o salir?
- Parece un capricho o quizás una locura, pero para aquellos tres valientes (repito, me reservo los nombres por alguna razón) este deseo era muy importante.
- Ellos sabían que su rey merecía eso que anhelaba, y a costa de su propia vida se internaron en la ciudad repleta de soldados.
Quiero imaginarme todas las dificultades que tuvieron que enfrentar para conseguirle su agüita al rey.
El Regreso Triunfal
Regresaron quizás después de 2, 3 o 4 horas, sudados y cansados de tanto correr, o puede ser que con algunas heridas si es que se toparon con soldados y tuvieron que luchar. Pero el asunto es que complacieron al rey con lo que él anhelaba.
David, al darse cuenta de lo que estos hombres habían hecho tan solo por satisfacerle un deseo, se quedó callado, admirado. Pensando: ¿cómo es posible que me quieran tanto que hasta la vida arriesgaron por darme tan solo este gusto?
La Decisión de David
La Biblia dice que David no quiso beber el agua, sino que la ofreció a Jehová. Porque esa agua no valía ni $100, ni $500, ni $1,000, sino que valía la sangre (la vida) de esos tres valientes.
Reflexiona sobre tu Compromiso
Ahora medita un poco…
Estos tres valientes estuvieron dispuestos a arriesgar su vida por un hombre, un rey… pero hombre al fin.
YO TE PREGUNTO:
- ¿Qué estás dispuesto a arriesgar por tu rey? No un rey humano, sino por el «REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES».
Ellos estaban agradecidos con David por lo que él había hecho tiempo atrás por Israel, enfrentándose a aquel gigante imponente y dando la victoria a ese pueblo.
¿Acaso no ha hecho algo más grande nuestro Rey, dando su vida y muriendo en nuestro lugar en la cruz? Entonces, porque no tratar de hacer lo que Él quiere, por insignificante que nos parezca su mandamiento o deseo, porque Él se merece lo mejor de cada uno de nosotros.
¿Quieres ser un Valiente?
No di los nombres de los tres valientes por una razón…
A mí me gustaría que uno de esos valientes se llamara Pablo, como yo. Pero, ¿qué digo? No solo llamarse así. Más bien, quiero ser uno de esos valientes.
Ya hay uno, faltan dos.
¿Quieres ser uno de esos valientes?
¿Quieres, aún si fuera posible, concederle un «deseo» a tu Salvador?
Recuerda esto: De los días de Juan el Bautista hasta ahora, al reino de los cielos se hace fuerza y los valientes lo arrebatan.
Por: Pablo Barragan


