Cash Luna – Los Dos Testimonios

Pastor y Apóstol: Cash Luna

Pastor Cash Luna
Página oficial: www.CashLuna.org


La Importancia de la Multiplicación

El Señor quiere que vivas y que te multipliques, Dios juró hacerlo. Cuando Dios jura, tiene que ser muy importante.


La Parábola del Hijo Pródigo

Estuve hablando de la Parábola del Hijo Pródigo: hay tanta riqueza en esa parábola que tu mente será renovada. Cuando el hijo pródigo vive perdidamente, malgastando los bienes, de pronto se encuentra en una situación donde le empieza a faltar y nadie le daba trabajo.

Lucas 15:17
«Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!»
«18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.»

Reconociendo el Pecado

Yo entiendo cómo puedo pecar contra Dios, pero ¿cómo se peca contra el cielo? Este hombre volvió en sí, no solo se dio cuenta de su situación, sino que también se dio cuenta de lo que la provocó.

  • Cada vez que dejamos de ofrendar y diezmar, no solo pecamos contra Dios, pecamos contra el cielo.
  • Hemos leído que cuando diezmamos, las ventanas de los cielos se abren y Dios derrama bendición hasta que sobreabunde.

El padre ya le había dado la bendición, le faltó la bendición del cielo. Cuando dejamos de diezmar, cerramos el cielo, pecamos contra el cielo y deja de abrir sus ventanas y derramar bendición. Este hombre entendió que había violado los principios que le fueron enseñados.

La Revelación del Hijo Pródigo

Cuando bendices a Dios y al cielo, el cielo se abre. El hijo pródigo se dio cuenta que había pecado contra el cielo cuando volvió en sí; recibió una revelación.

El hijo pródigo llegó a la casa del padre, le dieron vestido, calzado, anillo nuevo, becerro gordo, hicieron una fiesta. No todos tienen escasez por pecado, porque hay escasez por pecado y hay otra que viene porque Dios prueba.


La Promesa de Multiplicación en Deuteronomio

Deuteronomio 8:1
“Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres.”

El Señor quiere que vivas y que te multipliques, Dios juró hacerlo. Cuando Dios jura, es muy importante.

Hebreos 6:13-14
“Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo, 14 diciendo: De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente.”


La Abundancia como Juramento

La abundancia para nuestra vida es un juramento de nuestro padre. Dios juró que te daría abundancia; no prometió, juró.

Alguien que se está muriendo de cáncer cree que Dios puede sanarlo. Todos creemos que Dios quiere salvarnos y perdonarnos, pero poca gente cree que Dios quiere prosperarlos económicamente. Dios juró para que creyéramos que para Él es importante que nosotros prosperemos, porque somos la carta de presentación de un Dios bueno.


La Prueba Económica

Deuteronomio 8:2
«Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón.»

Este pueblo le creyó a Dios la promesa por 40 años. Dios no quiere que pases 40 años porque, pudiendo haber poseído la tierra, tuvieron la actitud de temor. No puedes menospreciar esa promesa.

La Prueba en Nuestra Economía

La prueba fue económica y no de otra naturaleza, el dinero habla.

Deuteronomio 8:3
“Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná,…”

Testimonios en el Desierto

El hijo pródigo vivió dos testimonios:

  1. Cuando tenía hambre y quería la comida de los cerdos.
  2. Cuando volvió en sí y ya no vivió del pan, sino de la palabra y promesas de su padre.

La Bendición de Dios

Bendice a Jehová desde ya por la buena tierra, la buena época y bendición en la que te introduce.

Lo que ellos estaban poseyendo era el fruto de vivir de la palabra y no del pan.

  • Si usted vive del dinero, no va a llegar más allá de eso.
  • El que vive de la palabra de Dios será introducido a la bendición y abundancia.

Deuteronomio 8:4-10
“Tu vestido nunca se envejeció sobre ti,…”

Recuerda a Dios en tu Abundancia

“No suceda que comas y te sacies,… y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza.”

Si Dios te quiere solo en el cielo, ¿por qué promete que vas a tener buenas casas en la tierra?


Conclusión: ¿Vas a Creer?

En medio de la crisis, ¿quieres irte a los Estados Unidos a recoger maná? Dios vive aquí también. No solo de salario vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

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