La Gracia De Dios – Mauricio Serra
La Gracia de Dios: Clave del Desarrollo Espiritual
Apostol: Mauricio Serra – Retiro Internacional Ministerios Ebenezer, El Año de la Gracia.
La gracia sea con todos vosotros. Amén.
Hebreos 13:25
La Importancia de la Gracia
La gracia de Dios es la clave del desarrollo espiritual. Pablo les escribe a los hebreos para mostrarles que Jesús es el Mesías, mayor que Moisés y que todos los profetas del Antiguo Pacto. Comprendemos el valor de la gracia de Dios hasta que la experimentamos.
- Hay diferentes tipos de gracia:
- En el Antiguo Testamento hay diez palabras que definen la gracia.
- En el Nuevo Testamento existen tres palabras en griego.
Gracia de la Salvación
La gracia de la salvación es a través de la cual el Señor nos vio con compasión. Nos liberó de la cautividad, la enfermedad y de espíritus inmundos, y nos abrió los ojos para ver a Jesús. Esta gracia es gratuita.
«La clave de la evolución de la iglesia es la gracia de Dios.»
Un querubín como Luzbel involucionó por no querer recibir la gracia de Dios. Al comenzar su proceso de apostasía e involución y alejarse del conocimiento de Dios, se convirtió primero en ángel caído, demonio y el diablo mismo. Ninguno de nosotros puede evolucionar sin la gracia de Dios.
Ejemplo de Noé
Noé halló gracia delante de Dios, porque caminaba con Él y por tener virtudes. Dios lo miró con un favor distinto al de los demás. El proceso de evolución de los ministros se desarrolló en favor que vamos recibiendo de Dios.
Zacarías 4:7
«¿Quién eres tú, oh gran monte? Ante Zorobabel, te convertirás en llanura; y él sacará la piedra clave entre aclamaciones de ‘¡Gracia, gracia a ella!'»
Zorobabel fue llamado a reinar. Su nombre significa «nacido en Babilonia». Él tenía que reedificar lo que Babilonia había destruido. Y nosotros hemos sido llamados a reedificar lo que fue destruido por la Babilonia antigua.
La Gracia en la Adoración
Dios quiere derramar su gracia sobre nosotros para que, aunque sea un monte grande, lo convierta en llanura para que podamos edificar el templo de Dios, construido por piedras vivas. Es fundamental aclamar al Señor Jesucristo.
2 Corintios 11:3
«Pero temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestras mentes sean desviadas de la sencillez y pureza de la devoción a Cristo.»
Esto nos indica que la iglesia debe conservar una mente sencilla y con devoción a la mente de Cristo. Debemos recuperar la devoción y la adoración, que vamos dejando de lado debido a los problemas de la vida.
La Sentencia de los Vigilantes
Daniel 4:17
«Esta sentencia es por decreto de los vigilantes, y la orden es por decisión de los santos, con el fin de que sepan los vivientes que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres, y se lo da a quien le place, y pone sobre él al más humilde de los hombres.»
Dios quiere que evoluciones de viviente a espíritu perfecto y luego ser semejante a Jesucristo. Los problemas se van a minimizar cuando nosotros alabamos a Dios.
«De su plenitud todos hemos recibido, y gracia sobre gracia.»
Juan 1:16
La Gracia en Acción
Aquí Jesús utiliza la palabra «Eujaris», que significa «gracias Padre, creador de los cielos, por el pan que nos das», porque este pan nos hace uno, un mismo cuerpo y una misma familia.
Dios no derrama todas las gracias en una sola persona, sino que, según sea la necesidad, las va derramando sobre la iglesia. Lo impresionante de la gracia de Dios es que Él contempló previamente todo lo que iba a suceder, incluyendo nuestras fallas y errores.
Reflexión sobre los Discípulos
Jesús contempló el abandono de los discípulos, pero no se arrepintió de haberlos elegido. La gracia de Dios se suministró igual, y vio la apostasía de Pedro, y le dijo qué hacer. Cuando resucitó, solo le preguntó si lo amaba y le encargó apacentar sus ovejas.
No debemos perder el amor y la devoción a Cristo; eso nos mantiene encendidos y evolucionando. Pedro, frustrado por haber fallado, regresó a su antiguo oficio, pero Jesús, por su gracia, lo buscó nuevamente y lo trajo de regreso.
El verdadero desafío de los ministros es mantenerse llenos de la Palabra, pero también con una devoción constante hacia el Señor. Necesitamos fluir en el Espíritu Santo para que, por Su unción, el Señor Jesucristo nos pueda librar de la apostasía.
Conclusión
Debemos aprender a valorar a la familia y a los hermanos que, aun con nuestros defectos, nos aman. No lloremos por los que se van, sino que alegremos con los que se quedan, porque es entonces cuando viene la unción.
Que nada estorbe tu devoción a Cristo y allí habrás vencido a la serpiente.
Mauricio Serra
Apóstol
Ministerios Eben Ezer


