Carta De Un Padre
Reflexiones de un Padre Era una mañana como cualquier otra. Yo, como siempre, me hallaba de mal humor. Te regañé porque te estabas tardando demasiado en desayunar, te grité porque no parabas de jugar con los cubiertos y te reprendí porque masticabas con la boca abierta. Un Último Despertar Comenzaste a refunfuñar y entonces derramaste…
