Rodolfo Mendoza – Libres Del Afan

Pastor Rodolfo Mendoza – www.cashluna.org

Busca el Balance en Tu Vida

Es fundamental encontrar un balance en nuestra vida. Debemos concentrarnos en lo importante y realizar con entusiasmo todo lo que nos corresponde. Confía, porque Dios hará lo suyo.

Identificar lo Importante

Recordemos el relato de Jesús visitando a Marta y María. Marta lo invitó a un banquete y, afanada por servir, perdió la oportunidad de escucharle. Imagina que Jesús llega a tu casa. Seguramente, prepararías todo con anticipación:

  • No comprarías comida rápida.
  • Cocinarías un menú especial.
  • Decorarías la mesa con cuidado.

Lo ideal es estar listo para escucharle al llegar, porque estar con Él es lo verdaderamente importante.

Muchos nos dejamos llevar por el afán y perdemos de vista el verdadero objetivo. Es como intentar declarar tu amor mientras te preocupas por los detalles y al final, te das cuenta de que esa persona ya está con otro. Este tipo de distracciones ocurren también en negocios o planes importantes.

El Afán como Distracción

  • Evita distractores. Por ejemplo, al atender a un cliente, preocuparse por un sinfín de detalles puede hacer que se pierda la oportunidad de concretar un negocio.
  • No pierdas de vista el objetivo que realmente une en momentos como una boda. Los novios a menudo se desgastan con mil cosas y llegan a la ceremonia estresados, olvidando lo más importante: el amor que los une.

No permitas que el afán te distraiga de lo que realmente importa.

Lo Que el Afán Provoca

El afán trae varias consecuencias negativas, pero hay tres que debes evitar:

  1. Obrar de forma indebida: Las personas afanadas pueden caer en la tentación de robar o mentir, justificando sus acciones.
  2. Alejarse de la oración: No dejes que el afán te impida hablar con Dios. Todos tenemos el mismo tiempo; es crucial dar prioridad a la oración.
  3. Ahogar tu fe en La Palabra: No dejes de creer. Dios no te creó para afanarte, sino para confiar en Él.

El Justo Balance

En 2 Tesalonicenses 3:6-10, se nos ordena apartarnos de aquellos que andan desordenadamente. Este pasaje puede parecer confuso si lo comparamos con Filipenses, donde se nos dice que no nos afanemos por nada. Surge la duda: ¿deberíamos afanarnos o no?

Logra un Balance

Ningún extremo es bueno. No debes ser haragán, ya que la Palabra dice que Dios proveerá, pero tampoco debes ser un trabajador compulsivo, ya que esto evidencia falta de fe. Las muchachas deben esforzarse por arreglarse, y los muchachos por tener una buena actitud.

El balance consiste en dar a cada día su propio afán. ¡Da siempre lo mejor en tu trabajo! Aunque habrá momentos de estrés, recuerda que Dios te multiplicará. Esfuérzate como si todo dependiera de ti y ora como si todo dependiera de Dios.

Reflexión de Pablo

Pablo dice: “me afano en lo que me toca; en lo que le toca a Dios, confío”. La Palabra también enseña: “pedid y se os dará”. Cada acción tiene una parte que te corresponde a ti y otra que le corresponde a Dios.

Por ejemplo, si esperas que Dios te dé una esposa prudente, debes hacer tu parte siendo un buen hombre. El afán no hará que seas más atractivo y, en realidad, puede alejar candidatos potenciales. En el trabajo, el afán no te hará mejor, la seguridad y confianza son lo que realmente importa.

Tribulación pero No Angustia

En 2 Corintios 4:7-9, Pablo nos enseña sobre la actitud correcta:

«Estamos atribulados en todo, más no angustiados; en apuros, más no desesperados; perseguidos, más no desamparados; derribados, pero no destruidos.»

No podemos evitar el afán, pero sí debemos asumir la actitud correcta. Puedes sentirte presionado, pero mantener la confianza. Tu actitud define quién eres.

No Te Afanes

En Mateo 6:25-27, se nos advierte que no debemos afanarnos por nuestra vida, ni por lo que hemos de comer o vestir.

“¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?”

Las aves del cielo no siembran ni recogen, y aún así son alimentadas. Tú vales más que ellas.

Reflexión Personal

Antes de casar con mi esposa Debbie, entregamos todo al Señor. Sembramos todo lo que teníamos. Dios nos bendijo enormemente, proveyendo todo lo que necesitábamos sin costo alguno. La lección fue clara, nunca olvides que somos más que aves.

Esfuérzate Como Hijo, No Como Esclavo

En Mateo 6:28-29, se menciona que considerar los lirios del campo nos muestra que Dios provee sin que ellos trabajen.

Dios te reta a creer en cosas grandes y tener fe. Trabaja como un hijo de Dios, no como un esclavo que intenta ganarse su valor. Él te dice que ya lo tienes y que tu labor debe motivarse por el valor que Él te ha dado.

Si te dejas llevar por el afán, demuestra una falta de autoestima. Dios desea bendecirte, y trabajar como un hijo convencido de su amor es lo ideal.


Recuerda, deja que Dios te bendiga. Trabaja con confianza en Sus promesas y permítele bendecir tu vida.

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