Sonia Luna – Educando a tus hijos bajo los principios de Dios
Educación Responsable: Amar, Instruir y Disciplinar
Pastora: Sonia Luna – www.CashLuna.org
Amar, instruir y disciplinar son tres acciones fundamentales que interactúan constantemente en una educación responsable. Estas están de acuerdo con los principios que Dios ha establecido para los padres en su relación con sus hijos, siendo nuestro Padre el mejor ejemplo de cómo educar.
La Disciplina en la Biblia
En Hebreos 12:5-8, se nos recuerda:
“Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo…”
La Exhortación de Dios como Padre
- Amor: Cuando eres disciplinado por tu padre, es una confirmación de que eres amado.
- Interés: Tu padre se preocupa por tu formación integral.
Instruir
En Proverbios 22:6, leemos:
“Enseña al niño el camino en que debe andar, y aun cuando sea viejo no se apartará de él.”
¿Cuál es ese camino?
- Bien y no mal
- Vida y no muerte
- Salvación y no perdición
En 1 Reyes 2:1-3, encontramos la instrucción de David a su hijo Salomón como ejemplo de sabiduría:
- Esfuerzo: Haz un esfuerzo y sé hombre.
- Guardar los preceptos de Jehová.
- Prosperidad: Observa los caminos de Dios para prosperar en todo lo que emprendas.
La instrucción debe ser integral. Comienza de las cosas pequeñas hasta las grandes. Además de aprender a amar a Dios, los niños deben:
- Conocer su entorno actual.
- Reconocer la autoridad y la obediencia.
Es vital que el niño vea y respete a su padre terrenal para que pueda confiar también en su Padre celestial.
Establecimiento de Normas
La enseñanza de buenas normas o reglas es crucial. Deben ser:
- Legítimas
- Sostenibles
- De sentido común
Un hogar sin límites crea inseguridad y libertinaje. El equilibrio es esencial para una vida familiar saludable.
Disciplinar
Proverbios 13:24 nos dice:
“El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.”
Diferencia entre Castigo y Disciplina
- Castigo: Se aplica al acto pasado de desobediencia.
- Disciplina: Se aplica para controlar la repetición de esas acciones en el futuro.
La disciplina no debe anular el carácter de un hijo, sino formarlo dentro de los principios de Dios. En Hebreos 12:11, se enseña que la disciplina produce una cosecha de justicia y paz.
Confrontación con Amor
Disciplinar no es juzgar al niño, sino confrontar su comportamiento. Evitemos palabras que puedan herir su autoestima:
- “Eres un mentiroso.”
- “Eres un tonto, inútil.”
En Efesios 4:29, se nos instruye:
“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca…”
La Importancia de la Disciplina
Es crucial ser firmes y aplicar la disciplina. No se debe prometer algo que no se va a cumplir. Los niños necesitan:
- Conocer sus límites.
- Sentirse seguros de su entorno.
Proverbios 22:15 menciona que la necedad es parte del corazón juvenil, pero la disciplina lo corrige.
Amar
En la crianza, es fundamental demostrar amor. Este es un ingrediente que amalgama la disciplina y la instrucción.
Expresiones del Amor
El amor se traduce en dos ingredientes importantes:
- Tiempo
- Buena comunicación
No podemos instruir o disciplinar si no invertimos tiempo en esos momentos.
Responsabilidad como Padres
Todos queremos ser buenos padres. Solo tenemos una oportunidad para hacerlo, así que busquemos ser el mejor ejemplo:
- Vivir lo que predicamos.
- Amar, enseñar, disciplinar y dedicar tiempo a nuestros hijos para que puedan caminar en el buen camino.
Pastora: Sonia Luna – www.CashLuna.org
