El Peligro De Mis Preocupaciones
Pide al Señor Sabiduría
Pastor Cash Luna – www.cashluna.org
Pide al Señor sabiduría para identificar y atender aquello que realmente es importante en tu vida. Si atiendes una cosa a la vez, todo lo que haces resultará mejor.

La preocupación y nuestras distracciones
En Lucas 10:38-40 leemos sobre Marta y María:
«Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.»
Todos tenemos múltiples preocupaciones y tareas. Somos seres integrales, con muchas facetas.
Roles que desempeñamos
Las mujeres asumen roles de:
- Madres
- Esposas
- Hijas
- Profesionales
- Amas de casa
Los hombres son:
- Padres
- Esposos
- Hijos
- Consejeros
En nuestra vida diaria, estamos rodeados de situaciones que provocan tensión. Nuestra tribulación y angustia se nota aunque pretendamos ocultarla. Si nos preguntan, negamos la situación y no la compartimos.
La distracción: Perdiendo lo esencial
La palabra «turbado» en este pasaje proviene del griego perispao, que significa “perdido mentalmente, alguien que divaga en sus pensamientos”. Cuando estás distraído, no ves siquiera lo que tienes o a quien tienes a tu lado.
Un día, estaba en una tienda y un miembro de la congregación entró. Yo le saludé varias veces, él incluso me vio, pero su mente estaba en otro lugar y creo que no me reconoció. Eso le sucedió a Marta: estaba tan perdida y distraída que no atendió a Jesús, quien era realmente lo importante.
La frase popular: «El que mucho abarca, poco aprieta»
Marta quiso hacer tanto en una sola cena que se preocupó demasiado. Cuando se agregan muchos elementos a una situación, todo se complica. Es mejor tener conciencia de nuestras capacidades y enfocarnos en lo importante.
Alguien me preguntó por qué no preparábamos un coro de cientos de voces en las Noches de Gloria. La razón es sencilla: el gran objetivo de esas noches es ministrar y obrar milagros. Si nos preocupamos por reunir y capacitar a cientos de personas en cada ciudad donde realizamos una cruzada, perdemos la atención en lo importante y nos complicamos la vida.
La sencillez favorece el enfoque
Cuando agregamos muchos elementos a una situación, nos arriesgamos a fracasar. La sencillez facilita la ejecución y no disminuye la excelencia del resultado.
Cuando era joven, mi mamá me llamaba «Siete oficios, catorce necesidades». Siempre me han apasionado los deportes y practicaba varios. No me especializaba en ninguno. Cuando me concentré en uno, logré ganar una medalla de oro. Tú puedes hacer muchas cosas y no ser premiado por ninguna, o puedes dedicarte a una y alcanzar reconocimiento.
Dale a cada momento su propio afán
Es importante que comprendas que puedes hacer muchas cosas, pero una a la vez.
No puedes estar en un lugar y pensar en lo que harás al salir de allí. Debes atender una situación en cuerpo, mente y espíritu. Esta actitud elimina la tensión. Por el contrario, si tienes tu mente en muchas cosas, no atenderás bien ninguna.
Consecuencias de la preocupación
Marta, con su preocupación y falta de atención, causó mucha incomodidad. Primero, acusó a su hermana injustamente. Cuando estás tenso, haces comparaciones injustas y te victimizas. Sientes que todos se aprovechan de ti y te aíslas.
Segundo, le pidió a Jesús que tomara partido y reprendiera a María. Hay personas que quieren usar a Dios para componer a los demás cuando son ellas quienes deben cambiar su actitud.
La Biblia dice en Mateo 7:1-6:
«No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que midáis, os será medido […] ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.»
Si quieres ver un cambio en el prójimo, primero debes cambiar tú.
Tercero, Marta no pudo identificar lo importante. Jesús no entró a su casa a comer, sino a darle de comer Palabra. Cuando estás tenso, no te enteras de lo que sucede a tu alrededor.
Deja la preocupación y concéntrate en lo necesario
En Lucas 10:41-42 leemos la respuesta de Jesús a Marta:
«Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.»
Hay muchas cosas importantes, pero sólo una es necesaria.
Cuando nuestra hija nació, tuvimos complicaciones y el médico se concentró en lo necesario: salvar vidas. Así debes enfocarte en tu vida. Mi gran tarea es predicar La Palabra; luego viene lo demás.
Reflexiona sobre las dos certezas de la vida
La muerte: Nadie es inmortal.
- La Biblia dice que los días del hombre son 70 años y que los más robustos llegan a 80 años.
- Las personas tensas y preocupadas seguramente vivirán menos.
El destino de lo material: Al morir, nada te llevarás.
- Disfruta lo que tienes y prepara a tus herederos. Mejor si es sabiduría y conocimiento del amor de Dios.
Cómo administrar las preocupaciones
Dale tiempo a los problemas. No niegues ni evadas tus preocupaciones. Si no enfrentas el problema, este te acosará todo el tiempo.
- Enuméralos y escríbelos.
- Concédenles espacio en tu agenda para otro momento, pero no los lleves a todo lugar.
- No les otorgues el tiempo que le debes a tu familia, amigos y al Señor.
Filipenses 4:4-6 nos anima:
«Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! […] Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.»
Repite lo que el Señor te dice: no te afanes. Recuerda que si estás tenso, no demuestras tu gentileza y, con esa actitud, no hallarás respuestas.
Conclusión
Tú eres un líder y como tal debes mostrar paz, no tensión. El apóstol Pablo se mostró como un ejemplo de alguien pacífico.
Sé un instrumento de paz y no de preocupación. Pide al Señor sabiduría para identificar lo necesario e importante y darle a cada cosa su justo lugar.
Pastor Cash Luna – www.cashluna.org
