Apostol Sergio Enriquez – El Dios De Paz

La Lluvia del Señor: Una Bendición en Nuestra Vida

Apostol Sergio Enriquez – www.ebenezer.org.gt

La lluvia del Señor es una bendición, pero todo depende de cómo nosotros la recibamos. De esa manera obtendremos el efecto que pueda traer; tanto la lluvia espiritual como la física. Debemos comprender que la palabra de Dios nos da el consejo para nuestro diario vivir.

Reflexiones sobre la Crisis Actual

No debemos asombrarnos por las cosas que suceden en el mundo:

  • Crisis financiera
  • Problemas políticos
  • Problemas sociales
  • Eventos incontrolables en todos los ámbitos

Pero nada de eso debe asustarnos porque está escrito cuáles son las argucias del enemigo. El propósito del diablo es dañar nuestro amor hacia Dios, porque el amor echa fuera el temor, el rencor y el odio. Si le damos lugar al enemigo, nuestro amor se enfría. Entonces, no podremos dejar atrás el rencor y podremos debilitar nuestra relación con Dios.

Advertencia del Apóstol Pablo

En Mateo 24:11 se menciona que, como consecuencia del aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará. Si nos mantenemos entre los muchos, podríamos ser engañados por los falsos cristos y profetas. Es crucial que cuidemos nuestro amor por Dios.

Apocalipsis nos recuerda que Dios le habla a la iglesia de Éfeso, advirtiéndoles que su amor se ha enfriado. Así como a Jesús le dijeron que se bajara de la cruz, hay enemigos de la cruz que intentarán que nos apartemos de nuestro propósito divino.

La Necesidad de la Unción

Para morir a nuestro ego y pasiones, necesitamos la unción. Jesús dijo que no molestaran a la mujer que lo había ungido para su muerte. Al crucificarlo, pasaron seis horas, un número que en la numerología bíblica representa al hombre. Debemos morir a nuestro yo para avanzar hacia la eternidad.

La Importancia del Aceite Espiritual

Para poder morir adecuadamente, es vital que el Señor derrame aceite en nuestra cabeza. Esto es esencial para proteger nuestra mente de los dardos del enemigo. Necesitamos el aceite de Dios para que nuestra mente tenga la unción divina.

La Enseñanza Apostólica

Difícilmente encontraremos a un apóstol dando órdenes al pueblo de Dios. Por ejemplo, el apóstol Pablo hace un ruego en Romanos 12:1:

«Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional.» (Rom 12:1 LBLA)

En este pasaje, Pablo no impone una orden, sino que invita a los fieles a presentarse ante Dios. Sin embargo, una orden apostólica puede salvar a un pueblo confundido.

Buscando el Reino de Dios

Debemos recordar que el reino de los cielos es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Es crucial que busquemos lo eterno y no nos involucremos en problemas terrenales. Jesús no vino para desestabilizar el gobierno romano, porque su misión era predicar las buenas nuevas de salvación.

Reflexiones Eternas

«Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad.» (Flp 4:8-9 LBLA)

La mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz. Es fundamental que pensemos en lo que es verdadero y no en los problemas mundanos.

Riquezas Espirituales

GENUINO Y VERDADERO

«Por tanto, si no habéis sido fieles en el uso de las riquezas injustas, ¿quién os confiará las riquezas verdaderas?» (Luc 16:11 LBLA)

No debemos poner nuestra esperanza en las riquezas terrenales. Es crucial que analicemos a quién le prestamos atención y en quién invertimos nuestro tiempo.

Riquezas de Sabiduría

«¡Oh, profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios!» (Rom 11:33 LBLA)

Debemos meditar en la riqueza de la sabiduría y no dejarnos llevar por las pláticas vanas del mundo.

La Llenura del Espíritu Santo

Es necesario llenar nuestra mente con lo positivo y buscar la renovación constante. El verdadero poder se manifiesta desde adentro hacia afuera.

El Llamado de Dios

La invitación de Dios es que nos adhieramos a lo verdadero, que pensemos en lo genuino y evitemos las distracciones de este mundo. Solo así alcanzaremos las bendiciones que nos esperan.

Sergio G. Enríquez O.
Apóstol

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