¿Cómo saber que he encontrado al hombre que Dios quiere que sea mi compañero? –
Consejos para Elegir a la Persona Correcta
Pastora: Sonia Luna – www.cashluna.org
No es específicamente que Dios tenga una persona reservada para ti y que tengas que esperar que un ángel venga y te diga: “Este es”. Muchas mujeres cristianas tienen ese temor a equivocarse o a escoger a quien “no era”, el que Dios no quería. Lo cierto es que el Señor nos da la libertad para elegir a una persona con la que podamos y queramos vivir.
Principios Bíblicos
Lo que Dios pide de nosotros son principios que Él ya nos dejó en la Biblia. El más importante es no unirse en yugo desigual, ya que esto trae muy malas consecuencias a nuestra vida si no lo obedecemos. Lo que a Dios le interesa es que, al escoger a esa persona, ya sea hombre o mujer, tenga al Señor en su corazón, sea nacido de nuevo y sirva al Señor con la misma pasión que nosotros.
El Yugo Desigual
- Creo que, incluso dentro de la misma iglesia, puede haber un yugo desigual en el sentido de que uno sirva a Dios y que la otra persona solo vaya a la iglesia los domingos o no le interese la visión. Esto puede separarte de lo que Dios ya hizo en tu vida.
Aprobación Familiar
Otro aspecto importante es que los padres de ambos estén de acuerdo con la persona que uno elija. Es esencial buscar la aprobación de los papás en cuanto a la educación de la persona, su forma de ser y cómo nos tratará en el futuro. Por lo tanto, es recomendable consultar a nuestros padres.
La Guía del Espíritu Santo
El Espíritu Santo te guía, te da discernimiento y paz en tu decisión. Esto no descarta que puedan surgir problemas, ya que no porque sea la persona que Dios te dio significa que no tendrán que trabajar juntos en sus temperamentos para saber cómo vivir juntos o llevar una relación de noviazgo. El Espíritu Santo es fundamental en todas las áreas de nuestra vida, pero no tomará decisiones por nosotros; Él nos ayuda y guía en el proceso.
Tres Personas Involucradas en la Decisión
Podemos afirmar que hay tres personas involucradas en nuestra decisión:
- Yo tomo mi propia decisión y soy responsable de sus consecuencias.
- El Señor me da parámetros para tomar la decisión y puede confirmarla a través de su guianza o su paz.
- Mis padres, quienes me han instruido con sabiduría, son quienes me ayudan a saber si estoy en el buen camino.
Conclusión
Para resumir, la persona que elijas tiene que ser:
- Cristiano.
- Tener la fe en el mismo Dios y compartir las mismas creencias.
- Contar con un nivel de madurez, tener la misma pasión por Cristo, ser aceptado por tus padres y estar dispuesto a dar su vida en servicio, así como tú lo harías.
Pastora: Sonia Luna – www.cashluna.org

