Otoniel Font – Desde Un Sueno Al Palacio II
Las Etapas para Transformar un Sueño en Destino
Pastor Otoniel Font – www.cashluna.org/hechos2008/online
Introducción
Estuve hablando de las etapas para pasar de un sueño a tu destino. Es crucial entender que un sueño es diferente de una meta. Aprendimos que Dios eleva nuestros sueños a un próximo nivel.
Etapa 1: Tener un Sueño
La primera etapa es tener un sueño. Es fundamental reconocer la diferencia entre un sueño y una meta. Dios nos invita a volar más alto y a identificar lo que es posible.
Etapa 2: Provocar Prosperidad
La segunda etapa necesaria para alcanzar el destino de Dios para nosotros es provocar que todo lo que está en nuestras manos sea prosperado. Muchos desean alcanzar su sueño sin cambiar su medio ambiente. Debemos aprender a observar qué nos ha dado Dios y saber qué no surge de nosotros.
Etapa 3: El Poder de las Relaciones
La tercera etapa trata sobre las relaciones. Tomemos el ejemplo de José, quien, a pesar de caer en la cárcel, supo relacionarse con la persona que lo llevaría a Faraón. Nuestras amistades no deben basarse únicamente en intereses compartidos, sino en un sueño común que se refleja en nuestra vida.
Génesis 41:15-16: «Y dijo Faraón a José: Yo he tenido un sueño y no hay quien lo interprete; mas he oído decir de ti que oyes sueños para interpretarlos. Respondió José a Faraón diciendo: Dios será el que dé respuesta propicia a Faraón.”
Consideraciones sobre el Pasado y el Futuro
Es importante entender que hay personas en nuestro pasado, presente y futuro. No deberías envolver a quienes forman parte de tu pasado en tu presente. Debes rodearte de aquellos que te llevarán al futuro.
Etapa 4: La Respuesta de Dios
La cuarta etapa es reconocer que solo Dios puede darte la respuesta. Muchas veces hay un enfoque en el pensamiento positivo que puede llevarnos a confiarnos demasiado en nuestras capacidades.
Al estudiar la vida de Pablo, vemos un proceso de crecimiento espiritual. Al principio decía: «Yo y Cristo»; luego: «Dios y yo»; y finalmente: «Ya no yo, sino Cristo».
Reflexión sobre José
José tuvo que aprender que solo Dios le puede dar la respuesta. Los momentos difíciles que vivió no parecían estar relacionados con su sueño. Sin embargo, Dios lo estaba moldeando.
Etapa 5: Prepararse para la Oportunidad
Cuando José fue llamado ante Faraón, ocurrieron dos cosas:
- Él no podía presentarse delante de Faraón tal como estaba en la cárcel; debió moverse rápidamente.
- Le afeitaron la cara, porque nadie se presenta ante un rey sin estar presentable.
La Imagen y la Oportunidad
El mundo tiende a dejarse influenciar por la apariencia. Es vital tener una buena imagen para poder entrar en nuevas oportunidades.
Al enfrentar a Faraón, José no podía centrarse en su pasado, sino en la solución que debía aportar.
La Importancia de Dios en Nuestros Problemas
La cuarta etapa es llegar a la conciencia de que solo Dios tiene la respuesta. Es importante confiar en Dios antes de alcanzar resultados evidentes. José llamó a Dios antes de que ocurrieran eventos significativos en su vida.
Confianza en Dios
Cuando pasan los desafíos, tienes que involucrar a Dios en tus problemas. Solo cuando haces tus problemas los de Dios, verás un cambio.
La Quinta Etapa: Comprender el Significado de tus Sueños
Finalmente, la quinta etapa es cuando Dios te revela el verdadero significado de tus sueños. La historia de José muestra que, aunque había tenido conflictos con sus hermanos, su propósito era preservar a su familia.
Génesis 45:1-5: «No podía ya José contenerse… Y dijo José a sus hermanos: Yo soy José; ¿vive aún mi padre?»
La Sanación del Corazón
El quinto nivel implica la sanación de tu corazón para recibir correctamente tus sueños e interpretaciones. Los hermanos de José le dieron una interpretación equivocada de su sueño que lo llevó al dolor.
Reflexiones sobre el Perdón y la Sanidad
Implica reconocer que José necesitaba sanidad emocional; así, pudo entender su propósito y ayudar a otros.
Conclusión: Dejar Legado
Al final, lo que permanecerá sobre nosotros no son solo los logros que alcanzamos, sino el corazón limpio que dejamos. Cuando lleguemos al destino de nuestros sueños, es posible que encontrarnos con aquellos que alguna vez nos hicieron daño y podamos ser un vehículo de bendición para ellos.
Joshua fue un hombre que no solo olvidó su pasado, sino que también se volvió un instrumento para el bien de otros. Es un recordatorio de que debemos continuar adelante, siempre con un corazón limpio y disposición para ayudar a otros.
