Sonia Luna – Quien Tiene El Control
Aprender a dominar nuestras emociones
Sonia Luna – www.cashluna.org
Aprender a dominar nuestras emociones es algo en lo que debemos trabajar día a día.
La importancia de controlar nuestras emociones
¿Cuántas veces en tu vida has tomado decisiones equivocadas por haberlas hecho sin pensar, bajo una presión anímica de enojo, rencor, ansiedad u otra? ¿A cuántas personas has herido con tus palabras o actitudes en las mismas circunstancias emocionales, cuyas consecuencias has lamentado y difícilmente restaurado?
Las emociones son fuerzas poderosas y, muchas veces, factores determinantes de toda una vida. Pero la Biblia nos enseña que quien debe controlar nuestra vida es el Espíritu Santo y no nuestras emociones.
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza (dominio propio); contra tales cosas no hay ley”. (Gálatas 5:22-23)
Definición de emoción
La emoción se define como: Agitación del ánimo producida por impresiones de los sentidos, ideas, recuerdos o pasiones que, con frecuencia, se traduce en gestos, actitudes u otras formas de expresión.
Emociones positivas
Dios tiene emociones y nos hizo a semejanza suya, por lo tanto decidió hacernos con emociones en las que se evidencia que Su amor está con nosotros. Algunas de estas emociones son:
- Compasión
- Ternura
- Misericordia
- Amor
Estas emociones son buenas y nos afectan positivamente a nosotros y a quienes nos rodean.
Emociones negativas
Por otro lado, emociones como:
- Ansiedad
- Depresión
- Ira
- Enojo
- Amargura
- Orgullo
- Culpa
- Soledad
Son estados anímicos egoístas que no solamente te afectan a ti, sino también a las personas que te rodean, como tu familia, amigos y compañeros de trabajo.
Causas de las emociones negativas
Algunas circunstancias bajo las cuales surgen sentimientos encontrados y confusión son:
- Baja autoestima
- Pecados sin confesar
- Recuerdos dolorosos
- Falta de perdón
- Problemas económicos, familiares y de salud
La perspectiva bíblica
La Palabra de Dios nos habla de la importancia de los sentimientos en los seres humanos, pero en medio de todo, nos exhorta a la sabiduría y al conocimiento para controlar nuestras emociones.
Dios nos ha prometido darnos descanso, paz y libertad de nuestras cargas emocionales. Cristo promete descanso para los que están trabajados y cargados (Mateo 11:28). Y el Espíritu Santo nos ayuda al control de las emociones a través de cultivar el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23).
Pasos para dominar nuestras emociones
Aprender a dominar nuestras emociones es un proceso diario. A continuación, te presento algunos aspectos fundamentales que debemos tener presentes:
Intimidad con Dios: Al entrar en Su presencia, dejamos que Él nos hable, nos moldee y nos reconforte. Este es el lugar de donde nunca sales igual. Tu confianza se ve influenciada por Su Palabra y Poder.
Dominio Propio: Dios nos ha dado un espíritu de dominio propio porque sabe que lo necesitamos para vivir en santidad y crecer espiritualmente: “Porque no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” (2 Timoteo 1:7)
Invitación al cambio
Solo dependiendo del Espíritu Santo y el dominio propio podremos obtener la victoria sobre las emociones negativas y llegar a ser una persona llena del gozo y la paz del Señor.
Dios te llama a hacer cambios en tu vida. No siempre la culpa la tienen los demás.
Reflexiona sobre:
- Problemas emocionales en tu vida y sus causas:
- Si es el pecado, confiésalo al Señor y recibe Su perdón.
- Si es rencor o amargura, pídele que te ayude a perdonar.
- Si es afán o ansiedad, confía en que Él tiene el control de tu vida.
- Si es ira o enojo, ¡pídele un espíritu afable y apacible, y mucho amor, paciencia y humildad!
- Si no tienes comunión con Él, da prioridad a Su presencia en tu vida. Lee la Palabra, ten intimidad con el Espíritu Santo y permite que sea Él quien controle tu vida.

